Ocho jugadoras de bádminton fueron expulsadas de los Juegos Olímpicos
por conducta antideportiva después de una enorme polémica por dejarse
ganar en sus partidos de la Fase de Grupos en busca de un cruce de
eliminatorias más favorable.
La Federación Internacional de Bádminton anunció su decisión tras
investigar a dos parejas de Corea del Sur, una de China y otra de
Indonesia. Las ocho deportistas fueron castigadas por no dar el "máximo
esfuerzo para ganar el partido" y comportarse de una forma deshonesta en
sus encuentros.
Erick Thohir, Jefe de la Delegación Olímpica de Indonesia, dijo que Indonesia apelará la decisión.
El bádminton tenía previsto reanudarse este miércoles. No estaba claro
si otras cuatro parejas eliminadas ocuparían el puesto de las expulsadas
o si la competencia de dobles femeninos avanzaría directamente a
Semifinales.
Thohir acusó a las chinas de haber perdido a propósito en otras
ocasiones. "China ha hecho esto muchas veces y nunca fueron
sancionados", señaló Thohir. "En el primer partido cuando China se dejó
ganar, la Federación no hizo nada. Si en ese momento hubieran percibido
el riesgo de descalificación, habría sido aviso para todos".
El Vicepresidente del COI, Craig Reedie, antiguo responsable de la Federación de Bádminton, respaldó la decisión.
"El deporte es competencia", afirmó Reedie. "Si se pierde el elemento competitivo, no tiene sentido".
Las ocho expulsadas son la pareja campeona del mundo de China formada
por Wang Xiaoli y Yu Yang, las surcoreanas Jung Kyun-eun y Kim Ha-na y
Ha Jung-eun y Kim Min-jung, junto a las indonesias Meiliana Jauhari y
Greysia Polii.
Las jugadoras chinas fueron acusadas de perder un encuentro en forma
intencional. Luego, otras duplas se comportaron en una forma similar, al
parecer en busca de tener duelos más fáciles en los Cuartos de Final.
En un momento, pareció que todas las contrincantes hacían su mejor
esfuerzo por perder el partido.
Las chinas Wang Xiaoli y Yu Yang, Campeonas Mundiales, y sus rivales
surcoreanas Jung Kyun-eun y Kim Ha-Na recibieron un sonoro abucheo del
público, luego que se dedicaron a estrellar el gallito contra la red y a
cometer "errores" increíbles, echando sus disparos fuera de la cancha.
El intercambio más largo en su primer “game” fue de sólo cuatro golpes.
El juez se vio obligado a hacerles una advertencia, y el árbitro
Torsten Berg habló con las cuatro jugadoras, sin mucho éxito. En un
momento, Berg mostró una tarjeta negra, que suele marcar la
descalificación de un jugador, pero el partido continuó.
A la postre, China perdió por 21-14, 21-11 y ambas duplas abandonaron la cancha increpadas por los espectadores.

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